
Algunos jugadores ganan títulos. Unos pocos redefinen lo que un club cree que puede lograr. Antoine Griezmann pertenece al segundo grupo. En dos etapas en el Atlético de Madrid se convirtió en el máximo goleador histórico del club, ganó títulos nacionales y europeos, y dio a Los Rojiblancos una década de fútbol de clase mundial. Esta es la historia del mejor jugador moderno del Atlético.
Griezmann llegó en el verano de 2014 procedente de la Real Sociedad, incorporándose a un Atlético que acababa de ganar La Liga y de alcanzar la final de la Champions League. Sustituir a Diego Costa era una responsabilidad enorme para un jugador de 23 años, pero el francés se adaptó de inmediato, marcando 25 goles en su primera temporada y consolidándose como el eje del ataque de Diego Simeone.
Lo que distinguía a Griezmann era su plenitud. Podía retrasar su posición para asociarse, abrirse a las bandas para generar superioridades, definir con ambas piernas y defender desde arriba con la intensidad que exige Simeone. En un sistema construido sobre el sacrificio colectivo, él era el jugador con libertad precisamente porque nunca abusó de ella. Esa combinación explica por qué el Metropolitano lo adora.
La final de la Europa League de 2018 en Lyon fue su obra maestra. Marcó dos goles en la victoria por 3-0 ante el Marsella, añadiendo un tercer título europeo en esa competición. Días después volvió a marcar en la victoria ante el Real Madrid que dio al Atlético la Supercopa de Europa. Nuestro artículo sobre los tres títulos de la Europa League cubre aquella campaña.
Griezmann regresó al Atlético en 2021 tras dos temporadas en el Barcelona. Aunque el título de Liga de aquel año se selló en gran medida sin él, su vuelta devolvió identidad al vestuario, y en las temporadas siguientes volvió a ser el líder creativo y emocional del equipo, portando el brazalete en ausencia de Koke.
En 2024 Griezmann superó a Luis Aragonés para convertirse en el máximo goleador histórico del Atlético de Madrid, un récord que había resistido medio siglo. Superar a una figura tan venerada como el Sabio de Hortaleza situó a Griezmann de forma permanente entre los inmortales del club.
El rendimiento de Griezmann en el Atlético se trasladó directamente a la selección francesa. Fue clave en el triunfo del Mundial de 2018 en Rusia, marcando en la final ante Croacia, y antes había sido nombrado mejor jugador de la Eurocopa 2016. Pocos jugadores han representado al Atlético a un nivel internacional tan alto de forma sostenida.
La afición del Atlético valora la lealtad por encima de casi todo. Su marcha al Barcelona en 2019 fue dolorosa, pero su regreso, su aceptación pública de la responsabilidad y los años de servicio posteriores reconstruyeron el vínculo por completo. Eligió al Atlético cuando no tenía por qué hacerlo. Lee sobre los demás iconos en nuestro top diez de mejores jugadores.
Antoine Griezmann es el jugador que define la era moderna del Atlético de Madrid: el máximo goleador, el ganador de títulos y el hombre que volvió a casa. Explora más de la extraordinaria historia del club en nuestro libro dedicado.
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